Tribuna 12 - Jimmy Oyuela
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Donde juega Colombia, siempre hay fiesta en la tribuna.

Caratula de evento

Donde juega Colombia, siempre hay fiesta en la tribuna.

El fútbol no siempre se explica en los goles. A veces, el verdadero espectáculo está en las tribunas. Y eso fue exactamente lo que ocurrió en el duelo entre Colombia y Croacia, donde el ambiente en el estadio se convirtió en protagonista de una noche vibrante. 

 Desde mucho antes del pitazo inicial, los alrededores del escenario deportivo ya eran una mezcla de colores, acentos y emociones. 

La hinchada colombiana, fiel a su tradición, puso el ritmo con tambores, cánticos y banderas que pintaron de amarillo buena parte de las graderías. 

Era una fiesta anticipada, una celebración que iba más allá del resultado. Del otro lado, los aficionados croatas no se quedaron atrás. 

Con su clásico ajedrezado rojo y blanco, le dieron un toque europeo al ambiente, mostrando orden, pasión y una forma distinta —pero igual de intensa— de vivir el fútbol. Menos estridentes, pero igual de comprometidos. 

  Un duelo de culturas en las gradas 

 El partido también se jugó en la atmósfera. Cada ataque de Colombia era acompañado por un rugido ensordecedor, mientras que cada recuperación croata despertaba aplausos sincronizados de su afición. 

Era un contraste perfecto entre la pasión latina y la disciplina europea. Los cánticos colombianos marcaron el pulso del estadio: coros largos, repetitivos y contagiosos que lograban involucrar incluso a los espectadores neutrales.  



 Croacia, en cambio, respondió con una hinchada más compacta, organizada y constante. Más que fútbol: una experiencia global Lo más llamativo fue la convivencia.  

 A diferencia de otros escenarios cargados de tensión, aquí se vivió un ambiente familiar, respetuoso, donde camisetas de ambos equipos se mezclaban sin conflicto.  Familias, niños y aficionados neutrales disfrutaron de una verdadera fiesta del fútbol.  

Las redes sociales también reflejaron ese clima: imágenes de hinchas compartiendo, intercambiando bufandas y celebrando juntos dejaron claro que el fútbol, cuando se vive bien, une culturas.   

 El jugador número 12   

Si algo quedó claro es que el público no fue un espectador más. Fue un actor clave, la  energía de las tribunas empujó, presionó, acompañó y le dio al partido una dimensión emocional distinta.   

Porque al final, más allá del marcador, Colombia vs Croacia dejó una lección:  el fútbol no solo se juega en la cancha… también se siente en la gente.  

By: Jose Fernando Oyuela -Tribuna12 Radio NY

Ph:  Leonardo Fernandez/Getty Images

Bryan Lewis


Fecha: 28 de Marzo de 2026